Empecemos definiendo el SNIP, es un conjunto de normas técnicas y legales, normativas y directivas que busca regular el uso de los recursos públicos empleados en la ejecución de proyectos y obras.
Permite identificar obras propuesta por los organismos del Estado, buscando sean rentables y sostenibles en el tiempo, sobre todo que optimicen los recursos públicos mejorando la calidad de inversión, fundamentalmente que sean de impacto social y que ayuden a mejorar la situación de vida de la población involucrada.
El uso del SNIP, administrativamente permite un mejor control de la inversión del Estado, así como la ejecución de obras que obedezcan a la necesidad de la población.
Se debería borrar todos los trámites burocráticas, por el cual hay gran responsabilidad del Gobierno Central al momento de su creación. El Estado jamás capacitó como se debe a las instituciones sobre la implementación del SNIP, por eso actualmente existe un gran desconocimiento de las entidades del Estado en la formulación de proyectos de inversión, por no destinar el personal idóneo y capacitado para esta función.
¿Es decir, la falta de capacitación es el "Talón de Aquiles"? Digamos que sí, pero es por la falta de capacitación por parte del Estado y de las instituciones involucradas.
lunes, 26 de abril de 2010
domingo, 11 de abril de 2010
GESTION DE DEUDA PUBLICA
Pasada la turbulencia económica mundial del año pasado; donde el Perú se mantuvo estable a pesar de haber disminuido su tasa de crecimiento, según lo que puedo apreciar, la economía peruana en un aproximado de 3 a 4 años estara
posicionado nuevamente como uno de los mejores países que tenga los mejores indicadores de variables macroeconómicas de la región y así tener un mejor calificación de riesgo. Sin embargo, debemos preocuparnos en como amortiguar o disminuir el riesgo y mantener el crecimiento del Perú. Existen diversos medios, pero uno muy importante, que hoy está al alcance del Perú, es el reperfilamiento de su deuda pública, especialmente la externa. En estos últimos años el MEF ha avanzado bien en tal propósito, pero es necesario acentuarlo para atravesar con menos dificultades los años venideros.
Se ha conseguido una buena demanda por bonos soberanos peruanos con plazos de hasta 37 años y a menor costo financiero, lo cual es extraordinario para un país que hace dos décadas era un paria en el sistema. Con ello se ha efectuado canjes y prepagos de deuda externa, aliviando el servicio de repago del principal e intereses en el corto plazo, que pagamos todos los peruanos.
Pero se debe hacer mucho más. Es una excelente oportunidad para tomar ventaja de las reducidas tasas de interés vigentes, por las políticas monetarias implantadas en los países desarrollados en aras de animar sus economías. Pero tales políticas variarán, cuando su nivel de endeudamiento se vuelva insostenible, y tengan que aumentar las tasas de interés.
El reperfilamiento ayudaría, además, a la desdolarización de nuestra economía, reduciendo el riesgo cambiario, así como apuntalaría el manejo que el BCR efectúa para disminuir la volatilidad cambiaria, en un momento en que todos los países quieren depreciar sus monedas para reforzar sus exportaciones. También favorece al reperfilamiento el que el Perú goce de una calificación de Grado de Inversión.
En lo que se pueda, hay que diferenciarse positivamente de los países con problemas. Hay que seguir ganando la confianza de los inversionistas y del sistema financiero internacional.
posicionado nuevamente como uno de los mejores países que tenga los mejores indicadores de variables macroeconómicas de la región y así tener un mejor calificación de riesgo. Sin embargo, debemos preocuparnos en como amortiguar o disminuir el riesgo y mantener el crecimiento del Perú. Existen diversos medios, pero uno muy importante, que hoy está al alcance del Perú, es el reperfilamiento de su deuda pública, especialmente la externa. En estos últimos años el MEF ha avanzado bien en tal propósito, pero es necesario acentuarlo para atravesar con menos dificultades los años venideros.
Se ha conseguido una buena demanda por bonos soberanos peruanos con plazos de hasta 37 años y a menor costo financiero, lo cual es extraordinario para un país que hace dos décadas era un paria en el sistema. Con ello se ha efectuado canjes y prepagos de deuda externa, aliviando el servicio de repago del principal e intereses en el corto plazo, que pagamos todos los peruanos.
Pero se debe hacer mucho más. Es una excelente oportunidad para tomar ventaja de las reducidas tasas de interés vigentes, por las políticas monetarias implantadas en los países desarrollados en aras de animar sus economías. Pero tales políticas variarán, cuando su nivel de endeudamiento se vuelva insostenible, y tengan que aumentar las tasas de interés.
El reperfilamiento ayudaría, además, a la desdolarización de nuestra economía, reduciendo el riesgo cambiario, así como apuntalaría el manejo que el BCR efectúa para disminuir la volatilidad cambiaria, en un momento en que todos los países quieren depreciar sus monedas para reforzar sus exportaciones. También favorece al reperfilamiento el que el Perú goce de una calificación de Grado de Inversión.
En lo que se pueda, hay que diferenciarse positivamente de los países con problemas. Hay que seguir ganando la confianza de los inversionistas y del sistema financiero internacional.
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